Cambios en la Ley 225-20 sobre Gestión Integral de Residuos Sólidos
- Uceta Tavarez & Asoc.
- 2 jul
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La Ley 225-20 sobre Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos representa uno de los principales instrumentos legales de la República Dominicana para enfrentar los desafíos relacionados con el manejo de los desechos. Su propósito es establecer un sistema moderno y sostenible que promueva la reducción, reutilización, reciclaje, valorización y disposición adecuada de los residuos, contribuyendo a la protección del medio ambiente y la salud pública.

Con el paso del tiempo, las necesidades del país y los retos ambientales hicieron necesario actualizar esta legislación. Por ello, fue aprobada la Ley 98-25, la cual introduce importantes modificaciones destinadas a fortalecer el sistema de gestión de residuos y mejorar su implementación.
Un nuevo esquema de financiamiento
Uno de los cambios más relevantes es la modificación del sistema de contribución económica que deben realizar las empresas. En lugar del modelo anterior, la nueva legislación establece que el aporte se calculará tomando como referencia los ingresos anuales reportados ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII).
El objetivo de estos recursos es garantizar el financiamiento de proyectos relacionados con la recolección, transporte, tratamiento, reciclaje y disposición final de los residuos sólidos, fortaleciendo así la capacidad operativa del sistema nacional.
Restricciones a los plásticos de un solo uso
La reforma también refuerza las medidas para disminuir el impacto ambiental de los plásticos desechables. Entre las disposiciones más importantes se encuentran las restricciones para la fabricación, importación y utilización de productos elaborados con poliestireno expandido (foam) y otros materiales plásticos de un solo uso.
Asimismo, la ley promueve la sustitución de estos productos por alternativas biodegradables, reutilizables o reciclables, fomentando prácticas de consumo más sostenibles.
Mayor responsabilidad para fabricantes e importadores
Otro aspecto fundamental de las modificaciones es el fortalecimiento del principio de responsabilidad extendida del productor. Esto significa que fabricantes, importadores y comercializadores deberán asumir una mayor participación en la gestión de los residuos generados por los productos que introducen al mercado.
Esta medida busca incentivar la creación de programas de recuperación, reciclaje y valorización de materiales, promoviendo el desarrollo de una economía circular donde los residuos puedan convertirse nuevamente en recursos.
Fortalecimiento del papel de los gobiernos locales
Los ayuntamientos también adquieren mayores responsabilidades dentro del nuevo marco legal. La legislación establece que deberán elaborar e implementar planes municipales de gestión integral de residuos sólidos, además de mejorar los servicios de recolección y disposición final.
Igualmente, la ley impulsa el cierre progresivo de vertederos a cielo abierto y promueve la construcción de infraestructuras más seguras y eficientes para el tratamiento de los residuos.
Más supervisión y control ambiental
Las modificaciones otorgan mayores facultades al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para supervisar el cumplimiento de la ley. Esto incluye la fiscalización de empresas, instituciones y gobiernos locales, así como la aplicación de medidas correctivas cuando se detecten incumplimientos.
El fortalecimiento de la supervisión busca garantizar que las disposiciones legales se traduzcan en mejoras reales para el medio ambiente y la calidad de vida de la población.
Beneficios esperados
Con la implementación de estas modificaciones se espera reducir significativamente la contaminación ambiental, aumentar las tasas de reciclaje, impulsar la economía circular y disminuir la cantidad de residuos que llegan a los vertederos. Además, la ley pretende fomentar inversiones en infraestructura para el manejo de desechos y generar nuevas oportunidades de empleo en el sector del reciclaje y la valorización de materiales.
Debate sobre las modificaciones
A pesar de los beneficios ambientales que persigue la reforma, algunos sectores empresariales han manifestado preocupación por el incremento de las contribuciones económicas y el impacto que estas podrían tener sobre los costos de operación. Por otro lado, organizaciones ambientales y especialistas consideran que estos recursos son indispensables para modernizar el sistema nacional de gestión de residuos y garantizar un manejo más eficiente y sostenible.
En conclusión
Las modificaciones introducidas a la Ley 225-20 representan un paso importante hacia una gestión más eficiente y responsable de los residuos sólidos en la República Dominicana. La actualización fortalece el financiamiento del sistema, incrementa las responsabilidades de empresas y gobiernos locales, promueve la reducción de plásticos de un solo uso y refuerza la supervisión ambiental.
Aunque su implementación continúa generando debates entre distintos sectores, el objetivo principal de estas reformas es construir un modelo de gestión de residuos más moderno, sostenible y alineado con los principios de protección ambiental y desarrollo sostenible.




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